
Si hay que empezar de cero, quizá lo propio sea abandonar mi vía de escape o, al menos, hacerlo durante un tiempo. Ya no existe el mañana tal y como hasta hoy se conocía, ahora todo es nuevo y escalofriante. Doy vueltas alrededor de un mismo punto, pero cada vez se distorsiona con más descaro. Comienzo a temblar. Desasosiego. Desasosiego y frustración.
Al menos esas ganas de acabar con todo y de arrasar con cada historia de un modo voraz y devastador han terminado, ahora queda lugar a la reflexión y ese loco desenfreno que revuelve las ideas para darles un nuevo hogar. Hija de nadie, sola estás. Sí, es cierto eso que dicen acerca de la crisis en el mercado de amigos... Qué triste es tener que admitirlo.
Al menos esas ganas de acabar con todo y de arrasar con cada historia de un modo voraz y devastador han terminado, ahora queda lugar a la reflexión y ese loco desenfreno que revuelve las ideas para darles un nuevo hogar. Hija de nadie, sola estás. Sí, es cierto eso que dicen acerca de la crisis en el mercado de amigos... Qué triste es tener que admitirlo.
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