
Quizá no seamos más que espejismos sumidos en un mundo con los ojos vendados. Quizá no seamos más que dos faroles de tango en las esquinas del mundo intentando alumbrarse... ¿Quién sabe o quién lo quiere saber? No importa. Sólo importa que aquí estoy, sin motivo alguno o con cientos, pero aquí estoy.
Sabía que tarde o temprano llegaría este momento, pero quizá necesitaba de ese impulso que llega cuando menos te lo esperas - y de quien menos te lo esperas.
Y ahora es mi turno, sí. Es mi turno para lanzar letras a la nada.
La foto no está editada por mí, pero me ilusionaba que me diese la bienvenida a este nuevo mundo que tanto desconozco.
Ciento volando,
ResponderEliminary ninguno en mano,
son los motivos que la traen hoy aquí,
sin saber por que,
pero aquí al fin.
Para pintar su silencio de colores
aun mas amables que los colores del silencio.
Ella que no pide ni da mas que palabras,
en este espacio donde todo es nada,
para dejar de ser estos espejismos
de faroles de tango
en las esquinas de un mundo
que intentan alumbrarse con los ojos cerrados,
aunque es probable que quiza no seamos mas que eso.
“De quien menos te lo esperas”
podria parecerse inmensamente
a una frustrante comunicación unidireccional
con alguien que reparte su ausencia como si fuera premeditado.
La no coincidencia virtual,
Causal - casual, y viceversas,
es solo una cara del destino que no existe,
que tal vez este sonriendo,
porque ahora es su turno de lanzar letras a la nada.
Me siento parte de tus cientos de motivos que no encuentras.